Miercoles 22 Feb 2012
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Biodiversidad post incendio en el Parque Nacional Torres del Paine

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Un estudio botánico realizado un año después del incendio del año 2005 que afecto al Parque Nacional

Torres del Paine, demostró que los sitios afectados por los incendios ocurridos entre el 1985 y 2005 presentaron un alto número de especies introducidas (plantas exóticas), las que estarían relacionadas con los incendios forestales, los que parecen ser el principal disturbio; así lo demuestran los 28 siniestros ocurridos entre 1985-2005, afectando el 17% (30.246 ha) de la superficie total del Parque Nacional Torres del Paine (datos proporcionados por CONAF-Magallanes).


Los incendios forestales, al parecer, han generado las condiciones ambientales ideales para la propagación de especies invasoras como *Rumex acetosella*, *Taraxacum officinale*, *Plantago lanceolata *y* **Cerastium arvense*, las cuales han invadido casi todos los hábitats presentes dentro del parque, incluso llegando a formar parte de la flora alpina y colonizando sitios recientemente desglaciados como ha sido reportado para los glaciares Dickson y Tindall.

Es importante destacar que la biodiversidad del Parque Nacional Torres del Paine se encuentra representada por 435 especies nativas, las que representan el 55% de la flora de la Región de Magallanes. Los esfuerzos post incendio durante los año 1985 y 2005, se enfocaron a la reforestación, considerando que el bosque *per se* es uno de los ecosistemas más diverso y representativo. Sin embargo, eso no es correcto, debido a que la mayor diversidad florística se encuentra en los matorrales y coironales ubicados en la Estepa Patagónica, la que contiene el mayor número de especies raras y con problemas de conservación como por ejemplo: *Junellia tridens*, *Adesmia boronioides*, *A. volckmannii* y *Alstroemeria patagonica*, siendo esta comunidad única en su tipo dentro de un área silvestre protegida en Chile.


Esto último nos platea un desafío como región y nación desarrollada, queremos reforestar todo el parque con arbolitos, para justificar nuestra incapacidad de velar y proteger uno de los parques más importantes de Sudamérica o queremos tratar de recuperar lo que hemos perdido a través de un trabajo serio, enfocado en la restauración ecológica, la cual por definición implica " el proceso de establecer las funciones y atributos originales de un ecosistema perturbado". Es decir, la meta que la restauración ecológica persigue es llegar a imitar la estructura, función, diversidad y dinámica del ecosistema específico a restaurar. Para lograr este objetivo necesitamos conocer lo que hemos perdido, pero lamentablemente pese a la importancia que tiene el parque a nivel regional y nacional, pocas son las iniciativas que se han generado en estimar la riqueza de la flora y la fauna existente dentro del Parque. Es por eso que necesitamos reflexionar junto y pensar que vamos hacer después del incendio.



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Erwin Domínguez Díaz

Botánico M.Sc.

Investigador en Recursos Naturales (Vegetación).

Coordinador Proyecto Turberas de Magallanes

INIA – C.R.I Kampenaike