Sábado 19 Mayo 2012
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Surgimiento del Metodismo

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Emblema Metodista

 

El caso de Inglaterra

 

Parece contradictorio que teniendo un pasado histórico ligado al dominio colonial español sea importante para el caso de los evangélicos en América Latina ver el proceso de la Reforma de Inglaterra. Lo que sucede es que las circunstancias y acontecimientos acontecidos en esta zona tan lejana de la realidad de Chile, darán lugar a una serie de procesos que comenzarán a influir en el país durante el Siglo XIX y principios del XX de una manera impresionante.

Inglaterra también se vio inmersa en el contexto de la Reforma, aunque dentro de una realidad diferente, ya que el cisma en este país fue dirigido por el propio monarca de aquel entonces, el rey Enrique VIII, por motivos relacionados a su divorcio con su primera esposa, que lo llevaron a romper con el papado y nombrarse así mismo jefe de la Iglesia Nacional de Inglaterra, más conocida hasta hoy como la Iglesia Anglicana. Este hecho no fue consensuado entre los ingleses sino que llevó a un largo período de enfrentamientos entre la nobleza, los distintos miembros del pueblo y del clero, pero en definitiva Inglaterra también se emancipó de la influencia del Vaticano.

 

La Iglesia Anglicana se desarrolla dentro de la institucionalidad vigente de Inglaterra, pero durante el siglo XVIII, se comienzan a producir una serie de acontecimientos dentro del seno de la Iglesia, liderados por un grupo de estudiantes de la Biblia, y practicantes de la oración, lo que los llevó a experimentar diversos aspectos de la fe que no eran comunes en su tiempo, los “metódicos o metodistas” como se les llamó en forma despectiva, por la rigurosidad de sus practicas, prontamente comenzaron a expandirse dentro de Inglaterra, lideraban el movimiento los hermanos Juan y Carlos Wesley, quienes eran parte de una numerosa familia de ministros ordenados dentro de la Iglesia, de hecho su padre Samuel era un Reverendo, y su madre Susana era una mujer piadosa, que desde la más temprana edad enseñó a sus hijos los caminos de la fe de acuerdo a las Escrituras, y una vida ligada a la práctica de una fe cercana, no solo del ámbito del templo, sino que también incluía los aspectos personales y privados de la vida.

 

Juan Wesley El mensaje de los Wesley, tuvo un eco de tal magnitud que se extendió rápidamente por todo el territorio inglés, y pronto comenzó a abarcar otras zonas de Europa, y aún en las colonias americanas inglesas (Estados Unidos) diversas experiencias de fervor y amor por las clases más desposeídas, llevaron a que la obra misionera trajera a las plantas de Cristo a miles de personas que renovaban su fe en las jornadas de evangelización al aire libre. John Wesley se destacó por la gran cantidad de escritos y lo poderoso de sus mensajes, al tiempo que Carlos Wesley, heredó al mundo evangélico una serie de composiciones musicales que forman parte de los himnarios de varias congregaciones evangélicas en el mundo. Los Wesley en sí nunca rompieron sus relaciones con la Iglesia Anglicana, pero una vez muerto John (su líder innato) fue inevitable que la Iglesia Metodista se organizara en forma independiente de la Iglesia Anglicana. El metodismo se extendió como se mencionó anteriormente a los Estados Unidos, desde donde paulatinamente comenzará a ingresar a las vecinas y nacientes naciones latinoamericanas independizadas en los comienzos del siglo XIX del dominio del Imperio Español.

 

Precursores y primeras Iglesias en Chile

Junto con el proceso de independencia en América Latina, incluido Chile, comienzan aparecer los primeros personajes extranjeros, por lo general, de origen angloparlantes que son de religión diferente a la de la mayoría existente en estas latitudes del planeta, algunos como el diplomático estadounidense Joel Robert Poisset, quien también era protestante activo de la Iglesia Presbiteriana en los Estados Unidos. Este personaje fue el primer embajador de los Estados Unidos en Chile. Por su parte el Almirante Lord Thomas Cochrane (posterior Conde de Dundonald), participó en Chile en pleno desarrollo de la Independencia, en campañas tanto en Chile como en el Perú, al mando de la Armada Nacional.

Diego ThompsonTambién durante el gobierno de Bernardo O´Higgins llegó al territorio nacional el británico Diego Thompson, quién vino al país invitado por el gobierno para apoyar la labor educativa, el asunto es que Thompson también era parte de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, y en este sentido utilizaba como textos de lectura algunos escritos bíblicos, incluso para entrar Biblias al país fue necesario superar una serie de obstáculos debido al recelo que existía en las clases aristocráticas y miembros del clero de la Iglesia Oficial. El método de Thompson estaba basado en el sistema de “enseñanza mutua” diseñado por Joseph Lancaster, que trataba de enseñar a los niños más pobres las nociones básicas para que se pudieran desenvolver en la vida adulta, consistía en un modelo en el cual los estudiantes que tenían facilidad para aprender más rápido ayudaban al resto de sus compañeros en esta labor, lo que significaba de alguna manera que los mismos alumnos se convertían al mismo tiempo en profesores, multiplicando los resultados positivos de una forma considerable. Cabe mencionar que el analfabetismo es una triste realidad de América Latina, hasta el día de hoy, e incluso Chile recién aseguró un sistema escolar que permitirá superar esta situación en la década de 1960, más de 100 años después de los primeros intentos. A pesar de los buenos propósitos de Thompson la oposición terminó con su proyecto, el cual evidenció buenos resultados en Inglaterra, he incluso el mismo Lancaster influyó con su sistema en Venezuela, Colombia, Estados Unidos y Canadá. El sistema en sí encontró constante oposición dentro de las iglesias establecidas como mayoría en los países donde intentaron establecer el sistema, además de los círculos de poder, que no querían que los sectores más pobres y humildes tuvieran acceso a la educación y menos aquellos que no fueran parte de su credo religioso.

Si bien los personajes mencionados hasta el momento no formaron iglesias establecidas en el país, son de relevancia, porque dentro del contexto nacional comenzaron a mostrar que lo que se daba por hecho que era la única opción religiosa existente no era tal, donde además los nexos con España eran recordados por los descendientes de los conquistadores (hasta hoy) con cierto sesgo de nostalgia, y se veía el aspecto religioso como un patrimonio de las antiguas sociedades coloniales. Los protestantes evidencian con su llegada que existen otros credos, y que además no pocos países, entre ellos Estados Unidos, eran de mayoría protestante.

David Trumbull Es con la llegada a Chile del Pastor estadounidense David Trumbull, que se comienza en la nación el establecimiento de la Iglesia Evangélica, en este caso puntual de la Iglesia Presbiteriana (nombre que toman en varias partes las iglesias provenientes de la rama de la Reforma liderada por Juan Calvino). Ya a finales de la década de 1840 se realizaron los primeros servicios evangélicos de esta iglesia en Chile, con esto también comienza un largo trayecto en el cual comenzaran a llegar varios inmigrantes de credo protestante provenientes de diversas naciones que se organizarán para poder practicar su fe.

A veces cuesta entender porque existían tantas dificultades para el libre ejercicio de la fe, pero para que el lector tenga una idea, la Constitución Política de la República de Chile de 1833, en el artículo 5º declaraba que “la religión de la República de Chile, es la Católica, Apostólica, Romana, con exclusión del ejercicio público de cualquier otra”. Esto significaba que el Estado se proclamaba así mismo oficialmente católico, situación que recién se va a modificar en el siglo XX con la Constitución de 1925, que establece la separación entre el Estado y la Iglesia Católica.

David Trumbull, no sólo fue un activo dirigente religioso, sino que fue capaz de contribuir en diversas áreas como fue la educación, los aspectos sociales de algunos sectores de la población e incluso en ciertas discusiones políticas de relevancia, como lo fueron los debates en torno al matrimonio civil, los cementerios laicos, que estuvieron presentes en el ámbito nacional en las décadas finales del siglo XIX. La Iglesia Presbiteriana será la primera denominación evangélica en nombrar un Pastor chileno como lo fue lo fue el Reverendo José Manuel Ibáñez.

Los anglicanos (la Iglesia de Inglaterra) por su parte, trataron ya en las primeras décadas del siglo XIX de evangelizar a las comunidades indígenas de la zona de la Región de Magallanes y también en parte de la República Argentina. Posteriormente se instalan en la región de la Araucanía comenzando con su labor en el pueblo mapuche, lo que significó que varios habitantes de esta zona abrazaran este credo, además la obra también se extendió en diversos lugares de la región del Bío-Bío, e incluso algunos miembros de esta etnia originaria de Chile, han formado parte del clero anglicano.

Chile a mediados del siglo XIX, recién está definiendo y afianzando sus fronteras, en el caso de la zona sur, la frontera natural era el río Bío-Bío en la región del mismo nombre, y en la actual Región de los ríos las zonas ocupadas por nacionales se limitaban a las cercanías de Valdivia y en el caso de la Región de Los Lagos a lo que es el Archipiélago de Chiloé, principalmente en la Isla Grande. Los valles que estaban en la zona que recorre hoy la ruta 5 sur (para tener una idea), con todos sus alrededores; campos y ciudades, que hoy se ven tan prósperos eran ocupados por densos bosques que formaban verdaderas selvas sureñas, que hoy son parte del recuerdo y de lo que quedan pocas reservas. Es por esto que las autoridades chilenas se preocupan por ocupar estas inmensas áreas habitadas en algunos casos por pueblos originarios y en otros solo por la vegetación. Se crean de esta manera las redes necesarias para que comiencen a llegar al país colonos extranjeros provenientes de Alemania. El asunto es que varios de los que llegan al país también son protestantes y comienzan a desarrollar sus servicios de acuerdo a su credo religioso, la mayoría forma parte de la Iglesia Reformada o Luterana (proveniente de la Reforma liderada por Martín Lutero en Alemania en el siglo XVI).

Esto significa que paulatinamente los protestantes comienzan a ocupar un lugar dentro de la sociedad chilena, pero en este sentido siempre se mantuvieron dentro de las respectivas colonias de las que formaban parte, los chilenos convertidos a la nueva fe, son unos cuantos y por lo general muy ligados a los extranjeros, o con contactos estrechos con estos.

También en la zona sur de Chile se establecieron a finales del siglo XIX misioneros provenientes de la Iglesia Alianza Cristiana y Misionera, venidos de Estados Unidos (esta iglesia tiene sus orígenes en la Iglesia Presbiteriana). Los aliancistas se destacan hasta la actualidad por su fuerte corriente misionera, lo cual les permite establecer iglesias en diversas zonas del país, acercándose paulatinamente a la población nacional.

La Iglesia Metodista llega a Chile


William Taylor

Ya a finales de 1870 aparece en Chile la figura del misionero estadounidense William Taylor perteneciente a la Iglesia Metodista Episcopal (la iglesia que surgiera del movimiento liderado por Juan y Carlos Wesley en Inglaterra durante el Siglo XVIII), el cual viene con el objetivo de reunir a los creyentes de origen anglo, y además surge la posibilidad de comenzar a trabajar en el área de educación, lo que permitió establecer junto con la obra misionera propiamente tal, el trabajo educacional. Aunque la visita de Taylor fue breve, es muy significativa ya que los pasos que comienzan recién a darse serán determinantes en la futura formación de la Iglesia Metodista Pentecostal de Chile.

Por lo general las Iglesias Metodistas se localizaron en zonas portuarias y de alto flujo de población y comercio, como lo eran en aquel entonces Iquique, La Serena, Valparaíso, Concepción y también Santiago, por nombrar algunas. Aún cuando el trabajo de asistencia religiosa y los servicios de culto casi siempre estaban limitados a las comunidades de origen extranjero y de fe protestante, siendo muy excepcionales la llegada de chilenos a abrazar la fe Evangélica, cada vez se va haciendo más notorio que en el país existe una diversidad religiosa, más allá de la supuesta y teórica unicidad oficial.

Juan Canut  de Bon

Dentro de las figuras de la Iglesia Evangélica Chilena, aparece un ciudadano de origen español llamado Juan Canut de Bon, quien después de pasar por diversas etapas en su búsqueda espiritual llega a contactarse con la Iglesia Metodista, convirtiéndose en un predicador incansable tanto de las áridas tierras nortinas hasta las más húmedas del centro sur de nuestro país. Su método de predicación era a voz en cuello y al aire libre, lo que vino a conmocionar a la sociedad nacional, y a la dirigencia religiosa de la época, que se ve desafiada en distintas zonas geográficas del país, ya que los distintos grupos ven agregarse a sus filas creyentes nacionales, que rápidamente impactan en sus familiares, amigos y vecinos con sus respectivos testimonios, lo que significa que cada creyente nacional se convierte, no solo en un evangélico más, sino en un misioneros potencial, que trae más chilenos a las filas de los protestantes. Canut de Bon , fue quien heredó a los evangélicos el apodo de “canutos”, debido en gran medida a la dificultad de los chilenos por pronunciar su apellido, esto trae como resultado que cuando se ve predicar por las calles a Juan Canut de Bon, los chilenos lo asocian al canuto y por ende los posteriores grupos de evangélicos que continúan con este método de predicación van a ser conocidos como los canutos, sirva esto para aclarar que este término es propio de Chile, ya que en otros países de América se les apoda de otra manera, y en países donde el credo es mayoritario o significativo se les conoce solo como protestantes o evangélicos.